Cristopher Ayala: “Aún no me siento guitarrista”

A Cristopher no le gustan las entrevistas: “siento que no tengo mucho que decir”, me dijo hace un par de meses cuando lo abordé. Tampoco siente que haya hecho mucho a pesar de que su nombre figura desde hace algunos años en los principales tablaos y montajes realizados en Santiago. Pero lejos de la timidez aparente, Ayala camina consciente por el intrincado mundo del flamenco. Sin aspavientos ni premuras, conoce el terreno que pisa y el lugar que quiere ocupar. Sabe que aún le falta mucho, pero está seguro de que la senda escogida es la correcta para él.

Cuando niño pensaba ser futbolista y el flamenco nunca sonó en su casa. No sabía quién era Paco ni tampoco Sanlúcar, más bien fue un encuentro casual con la guitarra. “Nunca sentí una gran atracción por la música a pesar de que a mi papá le gusta mucho. Cuando estaba por salir del colegio me puse a pensar que quería estudiar y decidí probar con la guitarra, la cual me gustaba. No sé de dónde saqué que la técnica flamenca era la mejor y bajé algunas partituras”, comenta Cristopher sentado en la recepción de una academia mientras espera su turno para acompañar una clase de baile.

Los rudimentarios primeros intentos con la guitarra flamenca fueron con unas partituras que bajó de Internet. La primera fue ‘Entre dos Aguas’, de Paco de Lucía: “La verdad es que me salía bastante mal ¡no sabía nada, en realidad!”, recuerda Ayala.

¿Cómo te iniciaste en el flamenco?

Tras un año de estudiar en forma autodidacta comencé a estudiar la carrera de pedagogía en música y, en forma paralela, tomé clases de guitarra flamenca con Daniel Muñoz, con quien estuve dos años. Luego opté por salirme de la universidad porque no quería ser profesor. Después de Daniel seguí estudiando solo, aunque también he tomado clases con Javier Vega y Claudio Villanueva. De todo esto han pasado seis años ya.

¿Sabías algo de flamenco?

Nada, no conocía a nadie, fue un mundo totalmente nuevo para mí. Cuando empecé a estudiar con Daniel, él me recalcó la importancia de aprender a escuchar el cante y de saber acompañar el baile, fue así como llegué a una academia en La Florida y de a poco fui conociendo a más gente.

Nada muy premeditado…

No, cada cosa me llevó a otra y nunca tuve un plan para llegar a cierto punto. Todo esto lo veo como un largo proceso, de hecho, todavía no me siento guitarrista.

¿Cómo así?

Para mí, ser guitarrista es algo muy grande, es algo a lo que le tengo mucho respeto y siento que me falta mucho por recorrer, aunque creo estar en el camino correcto.

¿Componer o ser solista sería parte del fin del camino?

Por el momento me gustaría seguir estudiando y acompañar baile. Hasta ahora no he desarrollado un lenguaje propio, creo que todavía no genero cosas muy interesantes. Ser solista es la aspiración de cualquier guitarrista, pero acompañar el baile es muy necesario. Además, es un rol que me gusta porque me permite aprender otros aspectos, aparte de las que estudio por mi cuenta.

Fotografía: Claudio Castro

¿Qué encontraste en la guitarra flamenca?

Una técnica muy completa, con muchos elementos. La guitarra flamenca tiene una sonoridad que te envuelve, tiene tantos estilos y cada uno con su forma, que son más bien como pequeños mundos. Y a medida que los descubres aprendes cada vez más.

“La guitarra flamenca tiene una sonoridad que te envuelve, tiene tantos estilos y cada uno con su forma, que son más bien como pequeños mundos. Y a medida que los descubres aprendes cada vez más”

¿Cuántas horas al día estudias?

Trato de estudiar todo el día y dedicarle el mayor tiempo posible, pero es difícil, porque siempre surge algo y no se puede. Para ordenarme intento ponerme unidades, por ejemplo, los lunes estudio alegrías y bulerías, pero no siempre lo puedo concretar, ya que si me llaman para un tablao o un espectáculo o con el solo hecho de ponerme a hacer otra cosa, se me va el tiempo y no puedo tocar todo lo que quiero. Pero a penas vuelvo a tener tiempo estudio lo mío, también saco falsetas… Es que me falta técnica todavía.

¿Qué aspectos de la técnica quieres mejorar?

Hasta donde yo sé, desarrollar la técnica significa lograr la mayor efectividad con el menor esfuerzo posible, por eso para mí es importante estudiarla y hacer los ejercicios. Aunque hay otros aspectos a considerar, por ejemplo, no saco nada con tener cierta técnica si no la pongo al servicio de un palo determinado. Hay que tratar de adaptarse al palo para que no suene frío.

¿Qué técnica es la que más te acomoda?

He pasado por varias, al menos superficialmente. Primero me gustó la de Tomatito. Luego, con Claudio Villanueva, conocí la de Caño Roto, que tiene cosas diferentes. También me llamó la atención la de Diego del Morao. Pero al final uno trata de sacar lo mejor de cada uno. De Caño Roto me gusta la velocidad y el aire que da para tocar. De Moraíto, el rasgueo y el pulgar. Y Tomatito es muy flamenco a pesar de que tiene una forma muy personal.

“Uno es lo que es, independiente de lo que se diga. Yo podría decir que soy el mejor guitarrista, pero eso no significa que lo sea. Para mí, lo importante es estar tranquilo con lo que hago, no compararme con el resto y no apurarme”

 Y el tocaor preferido, ¿quién es?

Para mí, el número uno es Manuel Parrilla. Tiene un gran juego de arpegios y cuando lo escucho siempre llego a la conclusión de que así es como me gustaría sonar… o parecido por lo menos. Junto con Parrilla me gustan Paco de Lucia ¡obvio!, Manolo Sanlúcar, Serranito, Tomatito, Diego del Morao, Juan Carlos Romero, Dani Méndez, Antonio Rey, Román Vicenti y Curro de María. En general trato de ver muchos videos, así voy conociendo y aprendiendo de cada guitarrista.

¿Viajar a España está dentro de tus planes?

Sí, creo que es esencial estar allá. Creo me aportaría más seguridad para tocar, pero por el momento es un plan a largo plazo. Tengo que juntar dinero primero.

En corto tiempo has participado en muchos tablaos y montajes, como “Compañerita…”, “NN”, “Del Flamenco y Otros Caprichos” y ahora en “Acuérdate de mí… Lola”, pero sientes que te falta mucho todavía ¿Eres muy autoexigente?

Trato de serlo. Cuando uno ve videos de guitarristas buenos, uno se da cuenta de donde está. Creo que es eso a lo que hay que llegar, como te dije antes, siento que he hecho muy poco… Tampoco me gusta mucho ni siento necesaria la exposición, por eso me parece raro esto de dar una entrevista. Uno es lo que es, independiente de lo que se diga. Yo podría decir que soy el mejor guitarrista, pero eso no significa que lo sea. Para mí, lo importante es estar tranquilo con lo que hago, no compararme con el resto y no apurarme. No me acomoda creer que tengo que cumplir objetivos en ciertos plazos, trato de evitar eso.

¿La guitarra es tu medio de expresión?

Creo que todos los que nos dedicamos a la guitarra probablemente tenemos ese deseo, lograr decir algo, que cuando la gente escuche nuestras composiciones se den cuenta de lo que quisimos decir. Expresar los sentimientos es difícil, pero algo muy bello de alcanzar.

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